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Archive for the ‘Libros’ Category

canal11

Cuando niño, los domingos por la tarde me gustaba ver a Alejandro Aura en canal 11 leyendo fragmentos de libros y cuentos cortos.

Era un programa sin ningún presupuesto. Solo él, un escritorio y los libros.

Recuerdo que los demás canales se enorgullecían de transmitir en color pero canal 11 aseguraba “tener el mejor Blanco y negro” de la televisón.

A mi me daba igual por que la televisión de bulbos era en B y N.

Que les parece si como tributo recordamos a Alejandro Aura  ya que tambíen fue bloguero y escribió en su bitacora hasta el último momento :

27 de Julio de 2008

Domingo del perdón

Hay días en que el ramalazo es tan fuerte que no sabe uno cómo esquivarlo, y eso me pasó ayer: me vino de pronto un malestar profundo por dentro y por fuera, dolores, incomodidades, tensiones, tristeza (mucha), desesperanza, y todo se juntó en un haz de porquería de comportamiento que hizo sufrir mucho a Milagros porque la pobre no sabía qué hacer, cómo contentarme, cómo ayudarme a encontrar algún alivio. Hoy le pido perdón por escrito, porque me cae que no se lo merece. Y buscando cómo remediar la cosa –algo tengo que hacer, me dije, no puedo seguir por esta pendiente hasta donde le dé la gana- dormí lo mejor que pude; apagué la luz temprano y recogí cada pizca de sueño que pudiera encontrarme por ahí; total, pensé, si me despierto muy temprano en la mañana me pongo a leer o a ver qué invento; sin ansiedad esperé cada vez a que el cuerpo solito se aflojara y cayera de nuevo en otro rato dormido, así que por la mañana, cuando nos dimos por despertados, después de haber acabalado bastantes horas de andarse paseando por los parque oníricos, ya se puede decir que había cumplido suficiente como para haberme repuesto y para dominar el humor. ¡Qué otra cosa!

Con lo que aprovecho para desearles buen domingo. Que les dé sabroso el sol y que tengan brisa para refrescarse.

29 de Julio de 2008

Aviso

Querido todos, nos tuvimos que encerrar en el hospital. No teníamos internet y se me perdió por completo el orden del pasar del tiempo. Por fin Milagros lo conectó. Mañana les contamos cómo anda la cosa.

30 de Julio de 2008

Despedida

Hoy a las cuatro y media de la tarde, de Madrid, Alejandro se fue y en este blog que le hizo seguir adelante cada día nos dejó sus palabras para siempre.

(Fragmento)

Tomado de : http://www.alejandroaura.net/wordpress/

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leer

En la biblioteca me pidieron un audiolibro en internet para una persona ciega.

No encontré lo que buscaba y acabé por descargar un audiolibro leído por un “robotito” (No me gustó por que pienso que es es mas comodo escuchar una voz humana)

Pero mientras hacía la busqueda encontré algo interesante.

Para quienes estudian actuación, locución o simplemente les gusta leer en voz alta sería interesante visitar este sitio.

La idea inicial fue acercar a sus hermanas a la literatura, pero Lamberto Alvarez, mexicano de 27 años, no duda estar por crear el Youtube de los audiolibros, un sitio donde se descargan y suben gratuitamente clásicos de la literatura universal leídos por voces anónimas. “Creé la página www.leerescuchando.com en noviembre de 2005 para que los jóvenes que siempre están en Internet no sólo encontraran ocio, sino también cultura y esta es una forma de acercarlos a la literatura”, explicó Alvarez. En su casa no se acostumbraba leer, pero Lamberto, originario de Monterrey desde pequeño devoraba cuanta lectura encontraba, sus primeros libros fueron textos de física y en el bachillerato se acercó a la literatura. “Leo por gusto. Empecé con ciencia ficción, con H.G. Wells y Julio Verne”, comenta Alvarez, de profesión ingeniero en sistemas y que reconoce no tener inclinación alguna por la creación o el análisis literario.

Tomado de:

http://www.jornada.unam.mx/2007/04/09/index.php?section=cultura&article=a16n2cul

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Melvil Dewey

dewey

Mi jefecito me regaló una presentación Power Point donde se explica de manera muy sencilla el sistema de clasificación decimal Dewey. Solo corregí algunos errores de traducción

¿Que quién era Melvil Dewey? Fue guitarrista y cantante del grupo “Melvil y las Arañas de Marte”… mentira… fue el creador de un sistema que aún se utiliza en algunas bibliotecas y que lleva su apellido, se utilíza para el control y manejo de los libros.

Es interesante.

Encuentran el sitio de descarga a la derecha del blog, debajo de los comentarios.

Checoblog al servicio de la cultura.

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De Stephen King (Novela por entregas).

PARTE 1

A primera vista parecía un procesador de palabras Wang (Una computadora primitiva)…, tenía un teclado Wang y un revestimiento Wang. Solamente cuando Richard Hagstrom le miró por segunda vez vio que el revestimiento había sido abierto (y no con cuidado, además; le pareció como si el trabajo se hubiera hecho con una sierra casera) para encajar en él un tubo catódico IBM ligeramente más grueso. Los discos de archivo que habían llegado con ese extraño bastardo no eran nada flexibles; eran tan duros como los disparos que Richard había oído de niño.

-Por el amor de Dios, ¿qué es esto? -preguntó Lina, cuando él y Mr. Nordhoff lo trasladaron penosamente hasta su despacho.

Mr. Nordhoff había sido vecino de la familia del hermano de Richard Hagstrom… Roger, Belinda y su hijo Jonathan.

-Una cosa que construyó Jon -explicó Richard-. Dice Mr. Nordhoff que quería que yo tuviera.

– Parece un procesador de palabras -.

-Eso es -dijo Mr. Nordhoff. Tenía más de sesenta años y respiraba con dificultad-. Esto mismo fue lo que dijo que era, pobrecillo… ¿Cree que podríamos descansar un momento, Mr. Hagstrom? Estoy sin aliento.

-No Faltaba más -respondió Richard y llamó a su hijo, Seth, que estaba fabricando acordes extraños y átonos en su guitarra “Fender”, abajo…, la habitación que Richard había destinado como “cuarto de estar” cuando lo había empapelado, se había transformado en “sala de ensayo” de su hijo.

– ¡Seth! -gritó- ¡Ven a echarnos una mano! -.

Abajo, Seth siguió arrancando acordes a su “Fender(una marca de guitarras electricas). Richard miró a Mr. Nordoff y se encogió de hombros, avergonzado e incapaz de disimularlo. Nordhoff hizo lo mismo como si quisiera decirle: ¡Los chicos! ¿Quién puede esperar nada bueno de ellos hoy en día?

Excepto que ambos sabían que Jon, el hijo de su hermano loco… había sido estupendo.

-Ha sido usted muy amable ayudándome con esto- dijo Richard.

-¿Qué otra cosa puede hacer un viejo con el tiempo que le sobra? Y creo que es lo menos que puedo hacer por Jonny. Venía a recortarme el césped, gratis, ¿sabe? Quería pagarle, pero el muchacho no lo aceptó nunca. Era un gran chico… -Nordhoff seguía ahogándose-. ¿Podría darme un vaso de agua Mr. Hagstrom?.

-Claro. -Se lo fue a buscar él mismo cuando su mujer ni se movió de la cocina donde estaba leyendo una novelucha y comiendo galletas-.

¡Seth! -volvió a llamar-. Sube y ayúdanos ¿quieres?.Pero Seth siguió tocando sus acordes amortiguados y feos en la “Fender” por lo que Richard estaba aún pagando.

Invitó a Nordhoff a que se quedara a cenar, pero Nordhoff se excusó cortésmente. Richard lo aceptó, de nuevo avergonzado pero disimulándolo mejor esta vez.

– ¿Qué hace un tipo estupendo como tú con una familia como ésta?, le pregunto un día su amigo Bernie Epstein, y Richard sólo había podido mover la cabeza, sintiendo la misma embarazosa vergüenza que sentía ahora.

Era un buen tipo, y ya ven, esto era lo que le había tocado…, una mujer gorda y aburrida que se sentía estafada por no tener lo mejor de la vida, que sentía que había apostado por un caballo perdedor (pero que era incapaz de atreverse a decirlo) y un hijo de quince años, nada comunicativo y que trabajaba lo menos posible en la misma escuela donde Richard enseñaba…, un hijo que tocaba horripilantes acordes en la guitarra, mañana, tarde y noche (sobre todo por la noche) y que parecía pensar que aquello le bastaría para salir adelante.

-Bueno, ¿y qué me dice de una cerveza?- preguntó Richard. Se resistía a dejar marchar a Mr. Nordhoff…- quería oír más sobre Jon.

-Una cerveza me encantaría- dijo Nordhoff, y Richard se lo agradeció.

-Mangnífico- y se fue a buscar un par de “Buds”.

Su despacho estaba en un pequeño pabellón, más como un cobertizo, separado de la casa y, lo mismo que el cuarto de estar, se lo había arreglado él mismo. Pero, al contrario del cuarto de estar, éste era un lugar que consideraba propio…,un lugar donde podía aislarse de la forastera con la que se había casado y del extraño que había concebido.

A Lina, por supuesto, no le parecía bien que él tuviera un refugio personal, pero no lo había podido evitar…, había sido una de las pocas, pequeñas, victorias que él había conseguido obtener.

Suponía que, en cierto modo, ella sí había apostado por un perdedor… Cuando se casaron, dieciséis años atrás, ambos creían que él escribiría novelas maravillosas y lucrativas y que no tardarían en circular en sendos “Mercedes-Benz”. Pero la única novela que publicó no había sido lucrativa y los críticos no tardaron en decir que tampoco era buena. Lina había visto las cosas desde el mismo punto de vista que los críticos y esto había sido el principio de su distanciamiento.

Así que las clases en la escuela superior, que ambos habían creído que no serían más que una escalera hacia la fama, la gloria y la riqueza, eran su principal fuente de ingresos desde hacía quince años…, una interminable escalera, se decía a veces. Pero jamás había abandonado su sueño. Escribía cuentos y algún que otro artículo.

Era miembro, bien considerado, de la Hermandad de Autores. Ganaba unos 5.000 dólares extra todos los años, con su máquina de.escribir, y por mucho que Lina protestara, aquello le daba derecho a su propio estudio…, especialmente dado que ella se negaba a trabajar.

-Un sitio estupendo- dijo Nordhoff, contemplando la pequeña estancia con su abundancia de antiguos grabados en las paredes.

El procesador bastardo estaba sobre la mesa con el CPU guardado debajo. La vieja “Olivetti” eléctrica de Richard había sido colocada, de momento, encima de uno de los ficheros.

-Es lo que necesito -contestó Richard. Con la cabeza señaló el procesador-. ¿Cree que esto va a funcionar? Jon sólo tenía catorce años.

-Es un poco raro, ¿verdad?

-Ya lo creo- asintió Richard.

-No conoce ni la mitad -rió Nordhoff-. Eché una mirada por detrás del vídeo. Algunos de los cables llevan impreso IBM, y algunos “Radio Shack”. Ahí metido hay gran parte de un teléfono “Western Electric”. Y, créalo o no, hay un pequeño motor procedente de un “Erector Set” (Parecido al Mecano sirve para ensamblar simples juguetes electronicos ).-

Sorbió la cerveza y dijo, reminiscente

Quince. Acababa de cumplir quince. Un par de días antes del accidente…-

Pasados unos segundos repitió, mirando la botella de cerveza-. Quince -pero lo dijo en voz baja.

-Eso es. “Erector Set” fabrica un pequeño modelo eléctrico. Jon tenía uno, desde que era…, oh, desde los seis años. Se lo regalé un año por Navidad. Ya entonces le volvían loco las cosas mecánicas. Cualquier aparatito le encantaba, así que imagine lo que fue aquella caja de pequeños motores “Erector Set” para él. Le debió encantar. Lo guardó por más de diez años.

– Pocos niños lo hacen, Mr. Hagstrom -.

-Es verdad – asintió Richard pensando en la cantidad de cajas de juguetes de Seth que había tirado en aquellos años…, rotos, olvidados, destrozados por el placer de destrozar. Miró el procesador de palabras -. Entonces seguro que no funciona -.

-No lo diga hasta que lo haya probado -advirtió Nordhoff-. El muchacho era lo más parecido a un genio electrónico.

-Creo que está exagerando. Sé que era hábil con la mecánica, y que ganó el premio de la Feria Estatal de la Ciencia, cuando estaba en sexto grado…

-Compitiendo con muchachos mucho mayores que él…, alguno de ellos de la Escuela Superior.

Por lo menos esto fue lo que dijo su madre.

-Es cierto. Todos estuvimos muy orgullosos de él.- Pero no era exactamente verdad. Richard se había sentido orgulloso, y la madre de Jon también; al padre del muchacho le importaba un bledo.

-Pero una cosa son los proyectos de la feria de la Ciencia y otra construir tu propia máquina de palabras… -se encogió de hombros.

Nordhoff dejó su cerveza:

-Allá por los cincuenta, un chico fabricó un propulsor atómico con dos latas de sopa y un equipo eléctrico por valor de cinco dólares. Jon me lo contó. También me dijo que había un chico en alguna ciudad rural de Nuevo México que descubrió los taquiones… partículas negativas que por lo visto pueden viajar hacia atrás a través del tiempo…, en 1954. Y un niño de Waterbury, Connecticut, de once años, que fabricó una bomba con el plástico de arrancó de las cartas de una baraja. Con ella voló una caseta de perro, vacía. Los chicos raros, a veces. Sobre todo los genios. Le sorprendería.-

-A lo mejor. Puede que me sorprenda.-

-En Todo caso, era un muchacho estupendo -.

-Usted le quería un poco ¿verdad? –

-Le quería mucho, Mr. Hagstrom -confesó Nordhoff-. Era realmente estupendo -.

Y Richard pensó en lo extraño que era…, su hermano, que había sido un verdadero vago desde la niñez, había encontrado una mujer magnífica y un hijo inteligente. Él, en cambio, que siempre había tratado de ser amable y bueno, (lo que podía significar “bueno” en este mundo de locos) se había casado con Lina que se hizo una mujer silencio, vulgar, y con ella había tenido a Seth.

Mirando ahora el rostro honrado, sincero y cansado de Nordhoff, se encontró preguntándose cómo había podido ocurrir y cuánto había sido por su culpa, como resultado natural de su propia y callada debilidad.

-Sí -dijo Richard- realmente lo era.

-No me sorprendería que esto funcionara -comentó Nordhoff-. No me sorprendería nada.-

Continuará…

El Procesador de Palabras de los Dioses 1

El Procesador de Palabras de los Dioses 2

El Procesador de Palabras de los Dioses 3

El Procesador de Palabras de los Dioses 4

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leyendo.jpg

En los libros hallarás el Tesoro del Saber

para ti todo será si aprendes a leer.

Pues son las letras, la clave secreta

que a un mundo nuevo te dejan entrar.

Hay letras gordas, otras flaquitas, alargaditas, grandotas, chiquitas

que tienen tres curvas o son derechitas tambien

y que al ponerlas unas con otras, parecen notas de una canción.

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Ya llegó su pachucote

El rincón literario del Checoblog recomienda…

jajaa…. nada de eso

Hace tiempo compré un libro y lo deje arrumbado, no soy buen lector debo admitirlo, total, curioseando en “la Biblioteca” (la caja de cartón donde guardo los libros) re encontré el libro y la verdad, me gustó.

Si quieren comprar dos libros en uno, leer una novela y además conocer la vida de Tintán, todo en una mezcla muy interesante donde la verdad “se funde con la ficción”, entonces, les recomiendo este libro.

(Algo que no me gusta de WordPress es que al poner un video no puedo cambiar el tamaño y se ve enorme)

Un tema recuurrente en este blog:

Tintan y los cuatro fantásticos

Maria Barracuda le canta al pachucote

El rey del barrio

Tintan descubre la manera de ver a las personas a través del teléfono

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pitapita.jpg

Un día caminando por la calle de Londres, Pita Amor, la mexicana, la reina de la tinta americana me pegó con su bastón (a mi y a todo aquel que tuviera el atrevimiento de cruzarse en su camino).

Desde entonces tengo el don de la escritura… jeje…

 

Nota: Pita Amor fue tía de Elena Poniatowska y del ex canciller Bernardo Sepúlveda, pueden leer su biografía en el libro “Las siete cabritas” de Ediciones Era. Lo lei muchos años después y fue interesante saber quien era esa mujer que se paseaba por la Zona Rosa

 

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